Años más tarde, en 1969, ESSA transfirió la dirección del observatorio al IGP y continuó proporcionando soporte a las operaciones del observatorio por varios años más; sin embargo, esta ayuda fue reducida gradualmente. Por su parte, la National Science Foundation (NSF, por sus siglas en inglés) empezó a apoyar parcialmente en el funcionamiento del ROJ, primero a través de NOAA y, desde 1979, a través de la Universidad de Cornell mediante un Convenio de Cooperación con el IGP.