MAPAS  DE 
ZONIFICACIÓN  DE  PELIGROS  DEL  VOLCÁN  UBINAS

Dentro de un radio de 14 km del cráter del volcán Ubinas, se encuentran los poblados de Ubinas, Tonohaya, Querapi, Sacuaya, Villa Sacuaya, Santa Cruz de Anascapa, San Miguel, Huatahua, Escacha, Huarina e inclusive Matalaque. Tienen una población total que sobrepasa los 4,200 habitantes, de los cuales 3,500 viven en el pueblo de Ubinas (INEI, 1997), situado a solo 6 km del volcán.

En base al grado de recurrencia, el volcán Ubinas presenta cuatro tipos principales de peligros: peligros por caídas de tefras, peligros por flujos de barro o lahares, peligros por flujos piroclásticos y peligros por avalanchas de escombros (Rivera, 1998).

1.       PELIGROS POR CAÍDAS DE TEFRAS

Según la estratigrafía estudiada se distinguen dos casos: peligros por emisiones de cenizas y proyectiles balísticos y peligros por emisiones de lapilli pómez (Rivera, 1998).

  a)     Peligros por emisiones de cenizas y proyectiles balísticos:  Producto de erupciones freáticas y freatomagmáticas, las cenizas y proyectiles balísticos, podrían cubrir un área aproximada de 36 km2 (Fig. 1). La hipótesis está basada en los depósitos de tefras de origen freático y freatomagmático que yacen dentro de la caldera y en los flancos del volcán. Los productos balísticos que afloran dentro de la caldera están constituidos de fragmentos lávicos con diámetros de hasta 30 cm y los encontrados a una distancia de 2 km al E del cráter miden hasta 20 cm de diámetro (Rivera, 1998).

 

  b)   Peligros por emisiones de lapilli pómez: Producto de erupciones plinianas, sub-plinianas y/o vulcanianas, los depósitos de lapilli pómez podrían alcanzar hasta una distancia mayor de 6 km, principalmente en dirección SO y NE (direcciones predominantes de los vientos). Esta hipótesis está basada en: 2 depósitos de caída pliniana (uno en el Holoceno y otro hace 980 ±  60 B.P.), que afloran en la quebrada Infiernillo y en el poblado de Anascapa, ubicados a 6 km al SE y 7 km al S del cráter, respectivamente, donde miden entre 3 y 4 m de espesor.

Por otro lado, el depósito pliniano de hace 980 ±  60 B.P., también aflora en los poblados de Pachas y Totora, ubicados a 40 km al SE del volcán Ubinas (áreas distales), donde tiene 25 cm de espesor. Así mismo, cenizas del siglo XX han sido reportadas en las inmediaciones de los poblados de Yalahua y Torata (El Pueblo,1925 y 1936), situados a 18 y 16 km al NE y E del volcán respectivamente.

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Figura 1
.      Mapa de zonificación de peligros volcánicos por
 caídas de tefras del volcán Ubinas (Tomado de Rivera, 1998).


2.     PELIGROS POR FLUJOS DE BARRO O LAHARES

Durante los meses de diciembre a julio, se acumulan el hielo y la nieve en la cumbre del volcán y poseen un promedio de 60 cm de espesor, que hace un volumen aproximado de 1.2 km3. Una erupción vulcaniana, sub-pliniana o una explosión de domo genera flujos piroclásticos y/o tefras calientes, estos pueden fundir el hielo y la nieve, para luego generar flujos de barro. Así mismo, los flujos en mención pueden originarse en las estaciones lluviosas (de diciembre a marzo).

Dichos flujos se desplazarían por las diversas quebradas que surcan los flancos SE y S del volcán, y podrían alcanzar los ríos Ubinas y Tambo, hasta una distancia mayor a 10 km del cráter. Están sujetas a este tipo de peligro, terrenos agrícolas y pueblos como Ubinas, Tonohaya, San Miguel y Huatahua las cuales se ubican en las márgenes de la quebrada Chillón y río Ubinas (Fig. 2).

Este tipo de peligro está basado en la existencia de varios depósitos de lahares, que yacen en las quebradas de los flancos S, SE, SW y E del volcán (Qda. Infiernillo, Qda. Chillón y río Ubinas). La posibilidad de ocurrencia de este fenómeno es muy alta aún sin actividad eruptiva y también después de cualquier erupción.

3.     PELIGROS POR FLUJOS PIROCLASTICOS

Una erupción de tipo vulcaniana, sub-pliniana o pliniana genera flujos de cenizas, flujos de escorias o flujos de pómez. Estos flujos piroclásticos podrían canalizarse por las diversas quebradas que surcan al estratovolcán, sobre todo, por las quebradas que dan hacia los valles de Ubinas y Para (Fig. 2).

Los flujos piroclásticos durante su recorrido, causarían destrucción por enterramiento e incineración. La distancia a recorrer superaría los 6 km del cráter. Esta distancia fue elaborada siguiendo la metodología de Hayashi & Self, 1992 y Siebert, 1996 para flujos piroclásticos (Rivera, 1998). La hipótesis está basada en la presencia de flujos de cenizas que yacen en la quebrada Infiernillo y en los poblados de Tonohaya, San Miguel y Huatahua, así como en la presencia de coladas de escorias sobre el flanco NE, N y O del volcán en un radio de 3.5 km.

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Figura 2.     Mapa de zonificación de peligros volcánicos por flujos piroclásticos, lahares, avalanchas de escombros y flujos de lava del volcán Ubinas (Tomado de Rivera, 1998).


4.     PELIGROS POR FLUJOS DE AVALANCHAS DE ESCOMBROS

El flanco SE del volcán Ubinas es inestable por tres razones: (1) por su elevada pendiente y gran altura (mide entre 1.2 y 1.4 km de altura), (2) se encuentra alterado e hidrotermalizado, y (3) muestra un sistema de fracturas verticales, con rumbos 30° y 35° NW (Rivera,1998).

La ocurrencia de un sismo de magnitud mayor de 5, de una erupción violenta (sub-pliniana o freatomagmática) o el crecimiento de un domo dentro del cráter, pueden provocar el colapso o derrumbe de una parte de la pared S, generando la formación de avalanchas de escombros. Estas avalanchas se canalizarían por las quebradas Secuaya, Volcanmayo, Chillón y alcanzarían la parte baja del valle de Ubinas, hasta una distancia mayor o igual a 8 km del volcán (Fig. 2).

La hipótesis sobre la generación de avalanchas de escombros, está basada en la existencia de estos depósitos en el valle del río Ubinas y parte baja del valle de Para hasta la confluencia del río Tambo (10 km al SE del cráter). Estas avalanchas poseen un volumen aproximado de 2.6 km3 y se emplazaron durante el Pleistoceno superior. Así mismo, se ha encontrado depósitos de avalanchas de escombros recientes (3,670 ± 60 años B.P), a 4.5 km al SE del cráter, que poseen 0.8 km3 de volumen. Sobre estos depósitos se asientan los caseríos de Querapi y Secuaya.

5.        OTROS TIPOS DE PELIGROS VOLCÁNICOS

   a)     Peligros por emisión de gases: Según crónicas referidas a la actividad del volcán Ubinas, en los poblados aledaños al volcán se sintieron fuertes olores (a huevo podrido, azufre, etc), durante varios episodios eruptivos. Es probable que dichos olores estén relacionados a la emisión de gases (vapor de agua, dióxido de carbono, compuestos sulfurosos, monóxido de carbono, cloro, flúor, boro, compuestos de amonio, etc), representando un peligro para los ojos y el sistema respiratorio de personas y animales. Así, la acumulación de gases venenosos como SO2 y CO en las depresiones topográficas de los flancos SE y S provocarían la muerte de personas y animales que habitan en las partes bajas de dichos flancos (poblados como Querapi y Secuaya).

   b)   Peligros por ocurrencia de sismos: Basados en los resultados de estudios de geotécnia realizados en las inmediaciones del volcán Ubinas (Mendivil, 1966), se infiere que la actividad del volcán fue precedida y/o seguida por sismos que han causado daños en terrenos aledaños al volcán.

  c)      Peligros por lluvias ácidas: Producidas por disolución de volátiles presentes en los gases magmáticos, pueden afectar las construcciones y estructuras metálicas produciendo corrosión. Las zonas afectadas pueden estar localizadas a más de 8 km del volcán, pero los efectos principales se presentarían en zonas aledañas, caso de los poblados Querapi, Secuaya, Ubinas y Tonohaya.