EL NIÑO 1997-1998: SITUACION RECIENTE Y FUTURA



 
Ronald Woodman P.
Instituto Geofísico del Perú
Julio 5, 1997
 
 
 
Los avances de la ciencia sobre el fenómeno de El Niño – producto de los esfuerzos internacionales que se inician con el año 72 por el impacto que éste tuvo en el mercadode proteínas baratas y luego, en 1983, por las consecuencias tan pronunciadas del mismo en el clima de diferentes partes del mundo – permiten hoy en día detectar y predecir las condiciones oceanográficas y meteorológicas que caracterizan este fenómeno en forma casi inmediata.

 

El Niño, un fenómeno que los peruanos hasta hace poco pensábamos era peculiar sólo a nuestras costas, hoy en día se reconoce como un fenómeno global. La manifestación más característica e importante del fenómeno de El Niño es el calentamiento de la zona central y oriental del Pacífico ecuatorial, incluyendo las costas del Perú y Ecuador, y un cambio dramático en las precipitaciones en todala banda ecuatorial. Una de las zonas de mayor precipitación en el Pacífico occidental se desplaza hacia el meridiano de la fecha (180° W) y una nueva celda de precipitación aparece frente a las costas de Ecuador y el norte del Perú.

 

Situación reciente y actual

 

La Figura 1, publicada por el Centrode Cambio Climático de NOAA, muestra una secuencia de las temperaturas de la superficie del mar de los últimos meses en términosde su desviación (anomalía) con respecto a la temperatura promedio (SST-Anomalies). En éstas se pueden notar, que de una situación casi normal al final del verano, las temperaturas en la zona central y oriental del Pacifico ecuatorial han tomado las característicasde un Niño intenso, con desviaciones frente a las costas del Perú de 4° C (bastan 2° C para declarar un Niño). Dos características llaman la atención: la magnitud de la anomalía y lo inusualde la fecha en la que ésta se inicia.

Figura 1A

 

Figura 1B ( Para una versión actualizada del gráfico al mes actual, haga click aquí )
 
La Figura 2, muestra las anomalíasde la temperatura en el puerto de Chicama. El gráfico muestra enforma compuesta los registros anuales de las anomalías en la temperatura en el puerto, promediada mes a mes con respecto a la media. Los registrosde temperatura en Chicama son los más largos que se conocen en lascostas de Sudamérica afectadas por El Niño. En el gráfico se super imponen los registros de 75 años consecutivos. (No es nuestra intención mostrar el comportamiento de cada uno de ellos sino más bien el comportamiento medio y las desviaciones más importantes).El registro correspondiente al presente año se muestra como una línea roja gruesa y contínua, con cuadrados sólidos rojos indicando el valor promedio mensual. Se puede notar en el gráficoque, si bien se han dado unos pocos casos de temperaturas comparables enjunio, nunca se ha presentado el caso de que éstas se incrementena los niveles actuales poco después de haber tenido un verano fríocomo el experimentado este año. Esto hay que contrastarlo con elinicio de un Niño normal (anomalías superiores a 2° C),el cual se da generalmente en diciembre (de allí su nombre: coincidentecon el nacimiento del Niño Dios) con ocurrencias cada vez más infrecuentes para inicios unos meses antes o después.

Figura 2 ( Para una versión actualizada del gráfico al mes actual, haga click aquí )

 

Afortunadamente, calentamientos como éste, en esta época no traen precipitaciones inusuales enel norte del país, como se espera normalmente de este fenómeno, por ocurrir fuera de la estación de lluvias. Por otro lado, el fenómeno está ya teniendo consecuencias notorias en la pesca, con la desaparición de las especies usuales (anchoveta, sardina y bonito)  y la apariciónde especies de aguas tropicales como el dorado y otras variedades de tunidos y escualidos. Pero lo más preocupante es el desarrollo futuro de este calentamiento.  ( ver comentario )

 

Comportamiento Futuro

 

Las amenazas presentadas por el presenteNiño se hacen más grave conforme persistan en el tiempo las temperaturas existentes y se mantenga o suban de nivel el próximo verano, de allí la necesidad de discutir sus proyecciones futuras.Existen varios grupos diferentes de científicos haciendo esfuerzos por predecir la ocurrencia y desenvolvimiento de un Niño. Esto seha logrado con cierto éxito y existen diferentes modelos de predicción.Nosotros nos limitaremos a usar las conclusiones de sólo una de ellas, de desarrollo relativamente reciente pero con éxito comprobado en predecir su comportamiento con meses de anticipación. La técnica usa modelos matemáticos acoplados (desarrollados por la NCEP/NOAA)del comportamiento del océano y la atmósfera y se conocepor CMP12 [Ji, Behringer y Leetma, 1996]. La Figura 3 muestra enuna serie de recuadros las anomalías de SST predichas para los 11meses subsiguientes.

Figura 3A

 

Los recuadros muestran una intensificación del fenómeno para los próximos meses, manteniéndose en este estado hasta fin de año para luego entrar en una fase de decaimiento hacia fines del verano. Hemos proyectado sobre el mismo gráfico presentado en la Figura 2, las temperaturas predichas para el mar peruano mostradas en la Figura 3, con una pequeño incremento que reflejela temperatura en Chicama mismo. Las anomalías proyectadas se muestran como una línea recortada gruesa en rojo, con cuadrados rojos vacíos.
 

Figura 3B

 
 

Es evidente que los valores predichos para el resto del invierno, son mayores que todos los experimentados enlos 75 años de registros en Chicama, con excepción de los meses de junio y julio de 1983. En lo que se refiere a la primavera, se predicen temperaturas más altas que las primaveras excepcionales de los años 30, 25, 72 y 82, este último caracterizando el inicio temprano de El Niño de 1983. Es importante notar también que las temperaturas predichas son más altas que las registradas en el año 72, año en el que, combinadas con una sobre pesca, produjeron la desaparición de la anchoveta.

A inicios del verano las prediccioneslo presentan como un Niño intenso, pero con temperaturas significativamente menores que el año 1983. Las temperaturas predichas se hacen aún menores en los meses mas lluviosos de febrero y marzo.

 

Si bien estas predicciones estána altura de lo que nos ofrece el conocimiento científico al momento, es importante tener en cuenta que las predicciones de todos los modelos existentes tienen bastante exactitud solo para los próximos tres meses. Conforme se alarga el tiempo de la predicción estos se hacen cada vez más imprecisos, siendo casi inútiles para los próximos9 a 12 meses. Esta inexactitud, combinados con la baja probabilidad deque se presente nuevamente un fenómeno tan intenso y tan poco frecuente como el de 1982-83, nos hace ser optimistas para la época de verano y esperar como caso extremo un Niño lluvioso como el predicho, sobretodo al inicio del verano, pero lejos de tener los niveles desastrosos que se presentaron en 1983. Hay que tener presente que no encontramos enlos 450 años de historia de Piura un Niño con intensidad comparable a la de 1983 [Woodman, 1985; Mabres, Woodman y Zeta, 1992].Los registros de Chicama, mostrado en la Figura 2, aunque con una historia más corta, muestra también en forma dramática lo inusual de los sucesos de 1982-83. De todas maneras, para que hayan grandes daños se necesita altas temperaturas coincidente con la época de lluvias.Esto nos da tiempo para la toma de medidas de prevención, sobretodo para las más costosas, diseñadas para situaciones de lluvias e inundaciones extraordinarias el próximo verano, ya queen octubre y noviembre se podrán hacer predicciones de corto alcance para el próximo verano, mucho más exactas y confiables.

 

Amenazas y posibles beneficios

 

Hay que diferenciar entre las amenazas reales tales como se presentan con la ayuda de la ciencia, de las especulaciones que responden a la sensibilidad del ciudadano común que todavía recuerda las consecuencias desastrosas de El Niño de 1983. Si bienes cierto que todo desastre ocurrido en el pasado es posible que se repita,en un programa de prevención es necesario asociar cualquier escenario posible con su debida probabilidad de ocurrencia.

 

La situación del momento al presente,no puede ser cuestionada. Existen temperaturas en el mar bastante por encimade lo normal que estarán con nosotros en los próximos meses.Su principal efecto está afectando, y seguirá afectando,las actividades de pesca. Temperaturas altas en el mar significa temperaturas del aire en la costa comparablemente mayores a lo normal. Estas condiciones están perjudicando también a la industria del tejido como consecuencia de un mercado sin invierno. Hay también ciertos cultivosen la costa cuya productividad se verá afectada por la falta de temperaturas bajas como puede ser la producción de papa en la costacentral y el mango en el norte.

 

Por otro lado, se están presentando nuevas especies en el mar con alto valor comercial. La predictividad de estas condiciones para los próximos meses nos debe permitir adaptarlas labores de pesca y explotar este nuevo recurso. La ciencia, con sus predicciones, también nos permite, ante las temperaturas futuras del mar predichas, ser cautelosos y no repetir los errores de sobre pesca de 1972, con consecuencias tan desastrosas.

 

Un calentamiento del mar viene acompañadode un subida en el nivel del mar (20 a 30 cm en las condiciones actuales).Estas cuando vienen acompañados de braveza (más frecuentes en el invierno) producen una erosión adicional en las playas y una reventazón que amenaza las construcciones civiles a las orillasde nuestros puertos y bahías.

 

En lo que a precipitaciones se refiere,estas amenazan principalmente el norte del país durante los mesesde diciembre y enero, y con menos intensidad y probabilidad de ocurrenciaen los meses más lluviosos de febrero y marzo. En la zona centralse espera lluvias en las laderas costeras de los andes, entre los mil y 3 mil metros de altura, con los consecuentes huaycos y grandes avenidasen las quebradas y ríos estacionales costeños. Todo lo anterioren forma no muy diferente a los otros muchos Niños intensos quehemos experimentado, sin llegar a situaciones tan desastrosas como los experimentados en 1983. Las demás zonas del país, el gransur y las regiones de la sierra y montaña, no deben esperar situacion esespeciales predecibles, con excepción de la zona de Puno que muestrauna anticorrelación (sequías) con El Niño, pero noen una forma muy concluyente.

 

No todo es negativo. Puno podrá vender su ganado ante una demanda inusual de los ganaderos del Norte ansiososde comprárselos para aprovechar los pastos que se esperan. El agricultor norteño podrá tomar decisiones más acertadas de cuándoy qué sembrar - arroz o algodón, - y usar las lluvias predichas en su favor. La Universidad (particular) de Piura, por ejemplo, tiene semillaslistas, semi-germinadas, en pequeños "pelletts" listas para ser distribuidas durante las primeras lluvias, en un programa de reforestación del algarrobo.

 

Referencias